Cuando llamar a tus hijos Lenin e Igualdad te costaba la vida


«Un varón desconocido», rezaba su certificado de defunción, pese a que el zoqueiro de Fraialde desaparecido en agosto del 36 sí tenía nombre: José Antonio Rivas Carballés.

No fueron las zocas las que lo enterrarían a tres municipios, decenas de kilómetros y un olvido casi eterno de su aldea de nacimiento, en el ayuntamiento lucense de Pol. Fue, aseguran los que le han sobrevivido, su mente ilustrada, que trató de abrirse paso en aquella España opaca.

«Para mí, la culpa la tuvo directamente el cura», recuerda Ramiro Rivas, uno de sus hijos, que ha venido desde Buenos Aires para dar digna sepultura a su padre, a quien «prácticamente» no conoció. Y a un niño de poco le vale conocer a su padre de forma teórica. «Tenía cuatro años cuando se lo llevaron».

Ramiro, en realidad, no siempre se llamó así. Ni María Digna, su hermana, tres años menor. Su progenitor –que contaba con seis vástagos, entre uno y catorce años, cuando lo pasearon los falangistas– decidió ponerles Lenin e Igualdad, pero el párroco se negó a que la revolución rusa y la república francesa se dieran un chapuzón en la pila bautismal.

«No nos quiso bautizar. De ahí, el motivo de su desaparición, que partió del cura y de algunos otros más», cree Rivas, que subraya que su padre «era una persona normal, pero con un grado más de cultura» que sus coetáneos, vecinos de una minúscula parroquia de la montaña luguesa perteneciente a un ayuntamiento que hoy no alcanza los 2.000 habitantes. El sacerdote, con una instrucción superior al resto, pero que rivalizaba con la de un artesano autodidacta cuyo horizonte trascendía las fronteras de la comarca de Meira, le cogió ojeriza.

«Leía muchos libros, tenía una mentalidad sobresaliente, estaba de acuerdo con la República y, cuando nací, había evolucionado con la revolución rusa, de ahí mi nombre», rememora este emigrante gallego en Buenos Aires, adonde llegó en 1952 con su madre, su hermana y el hatillo a cuestas. Ese viaje, precisamente, sirvió para tejer el hilo de Ariadna que le terminaría guiando a los restos de su cadáver.

Josefa Pérez Veiga, como la viuda del náufrago que precisa acreditar su muerte para encauzar una nueva vida, necesitaba demostrar que era la única tutora de aquellos mocosos para echarse al mar y hacer las américas, ya que el cónsul argentino le exigía el comprobante de que había perdido a su marido. «El juez de paz dijo que se lo daría, pero a cambio de 2.000 pesetas», afirma Ramiro, retrotrayéndose a un tiempo remoto en el que escaseaban las perras gordas y chicas. «Sin él, mi madre no era soltera, ni separada, ni viuda, ni nada». Comenzó entonces a llamar a cuanta puerta había en la redonda, hasta que consiguió un certificado de defunción, gratis, gracias al cura de Portomarín. Un papel que decía: «Varón desconocido, 36 años». José Antonio tenía, en realidad, tres más.
«Nunca más supimos nada de él»
Aquel hombre sin nombre suponía, en un país que se resquebrajaba, víctima de un seísmo alzado en armas, «un peligro». Consciente de ello, un sobrino corrió a avisarle cuando la Falange se plantó en una localidad cercana para enterrar a un difunto del bando nacional, caído en el frente. «Mi tío, un republicano con ideología definida que sabía de esto, ordenó que le diesen el recado, pero mi padre no se movió. Dijo que trabajaba de lunes a lunes para alimentar a su familia y que no temía nada porque no hacía mal a nadie», explica Ramiro, quien ayer pudo enterrarlo como es debido tras el acto de entrega de los restos en el consistorio de Pol.

Allí, junto a su esposa e hija, asistió a un reconocimiento público en el que estuvieron presentes amigos, vecinos y autoridades locales, que rindieron homenaje al zoqueiro de Fraialde antes de su definitivo viaje. La primera etapa había comenzado mucho antes, un 27 de agosto de 1936, cuando se lo llevaron de casa en presencia de la prole. «Nunca más supimos nada de él», expone con pesar aquel crío llamado Lenin, ahora asaeteado de canas, que apunta al puñado de falangistas del cortejo fúnebre como brazo ejecutor y al dedo de un paisano como ideólogo del asesinato. El cura, según él, se lavó las manos: «No hizo nada por salvarle la vida».

«Los del yugo y las flechas, tras enterrar al soldado nacional, hicieron un barrido por la zona para justificar lo injustificable», cavila el hijo del represaliado, que fue conducido a un cruce de caminos en el lugar de Rego do Can, donde le descerrajaron la cabeza. «Recuerdo que vino un chófer de La Directa a avisarnos de que había un muerto tirado en el empalme de la carretera», rememoró a los familiares décadas después Dolores. La anciana, que tenía por entonces ocho años, residía a más de 40 kilómetros de la aldea del zoqueiro, maestro en el oficio de insuflar vida a la madera y el cuero, transformados en rústico calzado que protegía a la plebe de los rigores de la lluvia.

Boca abajo, con un tiro en el cráneo
«Nos dijo que cuando dieron con él vestía un traje de pana negro, unas medias de lana y unas botas de piel de becerro. Lo trasladaron en una escalera, lo amortajaron y lo velaron, para luego enterrarlo en la iglesia de San Mamede do Río», comenta Rivas, que terminó siendo Ramiro en la pila bautismal porque Lenin no le iba a traer nada bueno ni a él ni a su madre. Allí, junto a la sacristía, lo encontraron: boca abajo, con un tiro en el cráneo y los zapatones «traídos de Cuba, brillosos por la humedad, intactos: un milagro».

Un momento duro, no sólo por la volatilidad de la aguja del tiempo, de la emoción desbordante, del polvo mismo, sino también por la arisca hostilidad de algunos parroquianos, que no querían saber nada del pasado óseo de un ciudadano sin carné ni militancia, pero decididamente progresista.

«Algunos intentaron prohibir que fuese exhumado y pusieron una cadena en la cancilla de entrada al recinto de la iglesia», explica el hijo del artesano. «Incluso quisieron pegar a los chicos de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH)», con los que se habían puesto en contacto a través de su hija, Mirna, que inició la investigación que posibilitó el hallazgo del cuerpo de su abuelo.

Otro Rivas, el alcalde de Castro de Rei, asesinado
Comenzó buscando en internet, donde se encontró con otro Rivas, de nombre Severiano, asesinado en Portomarín. Era el alcalde republicano de Castro de Rei, que apenas duró tres meses en el cargo desde que cayó la hoja del calendario que señalaba el 18 de julio: los que mediaron entre el alzamiento y su asesinato a manos de falangistas. Las coincidencias son tantas que saltan el charco y arriban a Argentina, donde recaló su pequeño, Darío, quien no cejó en su empeño de hozar en el destino de su padre, que dio con sus huesos en el antiguo atrio, hoy cementerio, de la capilla de Cortapezas.

«A raíz del descubrimiento de este caso, se ponen en contacto con un historiador, con la corporación municipal de Portomarín y con la octogenaria que había sido testigo de la inhumación, pues su casa estaba cerca del hoyo. Así empiezan a recopilar información e hilvanan su asesinato, cometido por pistoleros de Falange o paramilitares, que operaban de manera incontrolada y se permitieron el lujo de secuestrarlo en su pueblo, atravesar tres municipios y matarlo», explica Marco González, de la ARMH, que también medió en el hallazgo del alcalde de Castro de Rei.

Con su ayuda, Darío pudo, a sus 85 años, sepultar con honores a su padre, cuyo epitafio concluye con un «Volvió a casa para descansar en paz el día 19 de agosto de 2005″. José Antonio Rivas Carballés hizo lo propio ayer en la tierra que lo vio nacer. La desmemoria lo había relegado a una fosa, cavada detrás de una iglesia alejada del hogar donde vivió con los suyos, hizo de la lectura un rito, esculpió zocas como un demiurgo y fue arrebatado a punta de pistola. El zoqueiro de Fraialde ya tiene tumba. En ella yace un varón con nombre, oficio y saber conocidos en Pol.

http://www.publico.es/espana/380173/cuando-llamar-a-tus-hijos-lenin-e-igualdad-te-costaba-la-vida

Alexandra Cachafeiro Camiña

Na categoría Sen clasificar | Leave a comment

O cadáver desangrado de Moncho na rúa da Terra


A policía non só sabía perfectamente o papel de Moncho Reboiras na UPG senón que contaba coa súa foto e a súa descrición. Proporcionáralla Gorka, como tamén fixera con Wison e cos dirixentes cataláns. Tanto que Reboiras xa estaba en “busca e captura”.

Ás dez da mañá daquel 12 de agosto de 1975, Manuel Reboiras, irmán de Moncho, comparte clases de recuperación no barrio de Teis cun grupo de compañeiros cando un veciño “moi nervioso e xesticulante”, lle leva un recado para que vaia urxentemente á casa.

Aínda non sabía nada do que pasara. Cando chega á casa, a súa nai dille que teñen que marchar para Ferrol, que algo lle pasou a Moncho.

Ao chegar perto de Santiago, no parte das 12, din que houbo un enfrontamento armado en Ferrol e que morreu un mozo de 25 anos, Xosé Ramón Reboiras Noia.

Nai e fillo calan e sofren en silencio. A esperanza de que estivese ferido coa que partiran de Vigo, esfumárase.

Cando Manolo Reboiras e a súa nai chegan á Ponte das Pías ferrolá, a cidade está bloqueada polos “grises” e a policía secreta na procura dos activistas nacionalistas.

Poden ver a gran festa no estaleiro de Astano, onde botan un buque. O que menos poden pensar é que alí se atopa Lois Rios, un dos compañeiros de Moncho.

Sobre a unha da tarde, un funcionario municipal lévaos ao camposanto de Catabois, no barrio de Ferrol do mesmo nome. Alí, nun pequeno cuarto, encima dunha mesa de pedra, estaba Moncho espido e con tres impactos de bala nas costas, e non na cabeza como consta no certificado oficial de defunción, no que intentan xustificar e elaborar unha coartada para encubrir o que foi un asasinato.

Os tres impactos de bala nas costas coinciden coa versión dos policías que declararon que “ao ser requirido para que se detivese, botou a correr, polo que os funcionarios actuantes, logo de reiterar a voz de alto, trataron de intimidalo cuns disparos ao aire”.

Un daqueles disparos ao aire da policía franquista, que, casualmente, sempre daban no branco, esgazoulle a Moncho Reboiras unha arteria por encima do corazón, producíndolle unha “anemia aguda e fulminante”.

Ferido de morte, só lle deu tempo a chegar ao portal do número 27 da rúa da Terra, onde se desangrou.

A policía tardou máis de dúas horas en entrar e descubrir o cadáver. Antes acribillaron o portal con máis de cen impactos.

Finalmente, logo de abrir a parte superior da porta cuns paus collidos dunha obra próxima, guindaron dúas bombas de gas lacrimóxeno, antes de proceder ao asalto.

Alí atoparon o corpo de Moncho xa frio, desangrado.

Ao día seguinte sería enterrado no cemiterio padronés de Imo. Alí, todos os anos, por ese 12 de agosto, coma na rúa ferrolá da Terra, lémbrano os seus compañeiros e amigos.

Logo da detención da curva de Guntín dos vascos e de Xosé María Brañas, deteñen na Coruña a Lito e, máis tarde, a parella formada por Marisa Vázquez e Manolo de Remesar, que eran do comando de apoio e que estaban á espera da integración.

Posteriormente, detiveron a xente que non tiña nada que ver co comando, pero que pertencían á UPG, como era o caso de Marisol, de Margarita Vázquez, de Fernanda…

Os detidos estiveron perto de dous anos na cadea. Outros tiveran máis sorte e lograran escapar para o exilio.

Lois Rios, logo de ler nos xornais a morte de Reboiras, decide saír de Ferrol. Todas as saídas, por terra e mar están tomadas pola policía, así que non se lle ocorre nada mellor que pórse a facer dedo diante do cuartel da Garda Civil, para non resultar sospeitoso.

A picaresca saíulle ben e deu chegado ao Morrazo.

Elvira Souto, a outra integrante do comando que está aquela noite con Reboiras, logo de ser axudada por uns cregos, logra contactar con Ramón López Suevos. Na súa case esconde a Elvira. Alí atópase con Francisco Rodríguez, que tamén está agochado.

Estas dúas persoas logran trasladar a Elvira a Viveiro. De Viveiro a Vigo e de Vigo, ao exilio.

A historia, coa “reparación” por parte do Estado Español da persoa e a figura de Xosé Ramón Reboiras Noia, xa semella que xulgou definitivamente os feitos.

Pero na UPG láianse de que, como organización, seguiu cargando con eles, como lastra acusatoria da que non se deu librado até o día de hoxe.

Lastre, din, que se sacudiron axiña moitos dos que apostaron decididamente por aquela estratexia e, xa non digamos, moitos outros que, anos despois, optaron por idéntica vía.

Pero, aínda hoxe, a única culpábel da loita armada en Galiza é unha organización que se deu moi pronto conta de que esa vía, aínda contra a ditadura, non era ningunha solución, senón que creaba unha forte contradición, insuperábel na loita de masas.

http://www.anosaterra.org/nova/52022/o-cadaver-desangrado-de-moncho-na-rua-da-terra-.html

Alexandra Cachafeiro Camiña

Na categoría Sen clasificar | 2 Comentarios

EN BUSCA DE UN VALLE PARA TODOS LOS CAÍDOS

Sepultado por una losa de granito de 1.500 kilos, Franco resiste, desafiando al tiempo y al olvido. Más de 35 años después de su muerte, todavía hay intelectuales que se resisten a llamarle dictador, como ha evidenciado el polémico diccionario de la Real Academia de la Historia. Y medio siglo después de su inauguración, el mayor símbolo del franquismo, el monumento que él ideó, precisamente, para inmortalizar su victoria, el Valle de los Caídos, sigue intacto, regido por los mismos principios y decretos que él dejó atados y bien atados. El Gobierno de Adolfo Suárez y el primero de Felipe González intentaron crear sendas comisiones para actuar sobre el monumento y ambos fracasaron. Ahora, a menos de un año para las elecciones, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ha constituido un grupo de expertos para que en un plazo de cinco meses elaboren un plan para arrebatarle a Franco esa última plaza en la que todavía resiste y darle otro significado. «No existe nada parecido en el mundo», repiten, con una mezcla de emoción y respeto por la tarea, varios de ellos, entre los que hay historiadores, juristas, filósofos y un monje benedictino. EL PAÍS preguntó a expertos de esa comisión y a otros cómo convertir ese «monumento a la guerra y el nacionalcatolicismo», en palabras del ministro de la presidencia, Ramón Jáuregui, en «un lugar de memoria reconciliada».

Qué hacer en el Valle de los Caídos es la gran pregunta, pero la primera es: ¿por qué no se ha hecho antes? ¿Por qué, 35 años después de su muerte, sigue siendo lo que Franco quiso que fuera?

Rubí
Buenos Aires-Argentina
Santiago de Compostela-Galicia

Na categoría Memoria Histórica | Coas etiquetas | Leave a comment

A “digna rabia” das mulleres do 36

O encarceramento en 1936 no municipio lucense da Cañiza de María Purificación Gómez, a primeira alcaldesa da historia de Galicia, abre o documental Digna Rabia, da Asociación Memoria Histórica do 36 de Ponteareas e a Universidade de Vigo, que narra os efectos do franquismo nas mulleres galegas. Tras a política igualitaria republicana, os golpistas impuxeron unha lexislación que “excluía as mulleres da vida pública e da actividade laboral asalariada”, explica a historiadora María Victoria Martins. Para iso, o réxime adoptou “a triloxía nazi para as mulleres: nenos, fogar e igrexa, apoiándose no vello catolicismo conservador que desde séculos defendeu a insubmisión da muller, considerada como inferior”, aclara.

O ingreso en prisión da rexedora da Cañiza simboliza á perfección a negación política que o franquismo se encargou de implantar cara a condición feminina. A pena de morte “por rebelión militar” da rexedora da Cañiza foi conmutada por cadea perpetua e foi trasladada á terrible prisión para mulleres de Saturrarán, en Guipúscoa, onde permaneceu sete anos. No documental recóllense os castigos que soportaron as reclusas. Eran obrigadas a manter relacións sexuais con algunhas monxas, “arrebatábanlles aos seus fillos para entregarllos a familias falanxistas e moitos morrían de fame”, mantén a historiadora Arantza Ugarte. “Dicían que estaban nun buraco e que de aí non sairían nunca”, engade a investigadora María José Bernete. De feito, ese antigo convento situado no municipio de Mutriku, transformado por Franco en campo de concentración, acolleu unhas 2.000 mulleres entre 1937 e 1944, entre elas máis de cen galegas.

A través das declaracións de 27 mulleres profesionais en diversos ámbitos, Digna Rabia repasa as dificultades das mulleres ante a represión ideolóxica, primeiro para sobrevivir e, despois, para conseguir un posto de twraballo. Un dos métodos habituais dos represores era rapar a cabeza das mulleres. “Os falanxistas quitábanlle os panos que se puñan na cabeza”, lembra Chiña González, filla dun edil socialista de Ponteareas asasinado no 36.

“O sistema era absolutamente patriarcal, as mulleres non pintaban nada e estaban recluídas no mundo doméstico”, explica a escritora María Xosé Queizán. A partir dos anos 40 o réxime imporá “un novo modelo de muller”, asevera a historiadora Rosa García Orellán. “A muller é ama de casa e o home é home na medida en que é capaz de que a súa esposa non traballe fóra”, argumenta. Así é como o franquismo conseguiu a submisión feminina e a renuncia da muller á súa sexualidade, xa que “o seu obxectivo era a procreación”, indica a histórica feminista Nanina Santos.

“As mulleres competían entre elas por ver cal tiña as sabas máis brancas”, ilustra a antropóloga Rosa García. Toda a carga ideolóxica da Sección Feminina vai recaendo nas nenas da posguerra, que teñen unha escasa formación que non lles permite optar a un posto remunerado. Moitas mulleres exerceron como costureiras, leiteiras, mariscadoras, canteiras, limpadoras ou “servían na casa dalgún rico” por soldos ínfimos e recorrían ao estraperlo ao tempo que se facían cargo do fogar e dos fillos. Ademais, tiñan que facer o seu “deber nacional” durante seis meses no Servicio Social de la Mujer para poder acceder a moitos traballos, como para entrar en Telefónica. Para máis inri, debían de “ter o permiso do home”, revela a ex conselleira do PP Manuela López Besteiro.

Falanxe encargouse de inculcar que o traballo das mulleres eran “os seus labores”, á vez que “culpou” ás asalariadas “por abandonar as súas obrigas familiares”. Así, “a lexislación acurtou os seus dereitos limitando o seu acceso ao mundo laboral”. As repercusións dese proceso non remataron na posguerra. De feito o documental recolle o testemuño de varias das mulleres despedidas da fábrica de Odosa en 1989. O conflito na conserveira situada no concello pontevedrés da Illa puxo de manifesto as precarias condicións de traballo daquelas operarias e a discriminación á que foron sometidas.

Fonte: www.xornal.com

Na categoría As mulleres gallegas | Coas etiquetas , | Leave a comment

A Volta dos Nove

«A Volta dos Nove fué uno de los hechos más trágicos de la terrible represión que se inició con el golpe de estado del 18 de julio de 1936. En la mañana de aquel día 15 de octubre de hace siete décadas fueron vilmente asesinados:

• Felicisimo Antonio Pérez Pérez, mariñeiro de Panxón, 44 anos. Fillo de Antonio Pérez Domínguez e de Rosa Pérez. Casado, sen fillos.
• Elías Alejandro Gonda Alonso «O Ghonda», labrador, de 36 anos, veciño de Santa Cristina da Ramallosa. Fillo de Ascensión Gonda Alonso. Casado cunha moza de Sabarís, Angelina Veiga Ríos, deixou tres fillos menores: Isabel, Carmen e Manuel.
• Manuel Francisco Lijó Pérez «O Lijó» de 34 anos, natural de Corrubedo (Ribeira) aínda que vivía e traballaba como mariñeiro no barrio do Burgo (Baíña). Fillo de Francisco Lijó Oliveira e de Ramona Pérez Gonda, estaba casado con Eugenia Mijón Durán, veciña de Baiona. Deixaría orfos a cinco fillos menores de idade: Mercedes, Manuela, Maximino, Oto e máis Eva.
• Modesto Fernández Rodríguez «O Rei Chiquito», 47 anos, mariñeiro, veciño de Panxón, fillo de José Fernández e Dolores Rodríguez. Traballaba como mariñeiro. Do seu matrimonio con Rosalía Rodríguez Iglesias deixaría seis fillos menores: Gloria, Lidia, Juan, Enriqueta, Jaime e Álvaro.
• Fidel Leyenda Rodríguez, de 51 anos, mariñeiro de Baiona. Fillo de Eulogio Leyenda Álvarez e de Vicenta Rodríguez Míguez. Casado con Sofía Vieites Penedo, de Baíña, non deixaba fillos.
• José Rodríguez González, «O Pelonio». Fillo de Rufina Rodríguez González. Veciño da Porta da Vila en Baiona. Tiña 45 anos Este mariñeiro deixaría viúva a Clementina Freire Mosquera, de 43 anos, e orfos a Rogelio, Manuel, José, Melitón e África.
• Manuel Barbosa Durán, «O Ferreiro do Burgo». O máis novo dos asasinados na «Curva dos Nove», tan só contaba con 30 anos de idade. Mecánico, natural de Baíña, foi vivir a Panxón tras o seu matrimonio con Julia Sanjuan García. Deixaría seis fillos orfos. Os seus pais Alfredo Barbosa e Isabel Durán Álvarez.
• Generoso Valverde Iglesias, fillo de Fermín e Constantina. Tamén traballaba como mariñeiro e contaba, cando segaron a súa vida, 37 anos de idade. Natural e veciño de Panxón, casado con Aurelia Rodríguez Cabral, deixou seis fillos, todos eles menores: Generoso, José, Germán, Vicente, Elodia e Constante.

Desde entonces el lugar es conocido como A VOLTA DOS NOVE. Las manos populares grabaron en el suelo, al borde de la carretera, nueve cruces que cultivaron la memoria durante décadas. Desde hace un año el árbol de bronce y los laureles ideados por el escultor Fernando Casás sirven de merecido homenaje a las víctimas de la sublevación fascista.

Fonte: www.meneame.net

Na categoría Memoria Histórica | Coas etiquetas , | Leave a comment

Homenaxe a Delfino Liñeira Fraga


O sábado 30 de abril, celebrarase en Toques a Homenaxe a Delfino Liñeira Fraga, militante do sindicato de tranviarios xulgado na Coruña por rebelión militar co resultado de sentenza a pena de morte en 1937. O acto está órganizado polo Concello de Toques e a colaboración do Proxecto Nomes e Voces e a familia de Delfino Liñeira Fraga.

O programa do acto é o que segue:

18:30 – Ofrenda floral no Lugar de Piñeiro.

19:00 – Conferencia impartida por Emilio Grandío, Profesor da Universidade de Santiago.

‘A represión franquista: Delfino Liñeira’

20:00 – Remate musical.

Defino Liñeira Fraga, (Toques, A Coruña), era militante do sindicato de tranviarios da Coruña, exercendo as funcións de secretario do mesmo en 1933. Foi xulgado na Coruña por rebelión militar co resultado de sentenza a pena de morte, sendo executado na Coruña o 11 de xullo de 1937.

Na categoría Sen clasificar | Leave a comment

Presentación do libro «Loita de clases e represión franquista no mar (1864-1939)», de Dionisio Pereira


O martes, 22 de marzo ás 20.00 horas, o investigador Dionisio Pereira presenta o seu libro Loita de clases e represión franquista no mar (1864-1939) (Xerais, 2010) , na Libraría Couceiro de Santiago de Compostela.

Amais do autor, participarán na presentación: Lourenzo Fernández Prieto, o Director do Proxecto «Nomes e Voces» e o director de Edicións Xerais, Manuel Bragado.

Licenciado en Ciencias Económicas na USC, Dionisio Pereira (A Coruña, 1953) é historiador especialista na historia dos movementos sociais na Galicia contemporánea, ao que ten dedicado numerosos artigos e libros. Entre as súas obras destacan A CNT na Galiza (1922-1933), 1994; Sindicalistas e Rebeldes, 1998; Imaxes da Fatiga. Crónica gráfica do traballo na Galiza, 1999; Foulas e Ronseis (Retrincos para un tratado do Mar dos Galegos), 2005. Asi mesmo, coordinou e participou no volume colectivo Os conquistadores Modernos, 1992. Na actualidade é coordinador do Proxecto Interuniversitario «Nomes e Voces» e durante os últimos anos traballou no eido da cultura marítima de Galicia.

Tomando como principal fío condutor do discurso a evolución do asociacionismo mariñeiro en Galicia na etapa contemporánea, Dionisio Pereira mergúllanos no desenvolvemento da conflitividade social e laboral no «Mar dos Galegos» dende finais do século XIX e comezos do XX, así como na represión que tras o golpe militar do 18 de xullo de 1936 se dirixiu contra todo este tecido individual e colectivo. Esta rede humana que turraba por unha riqueza compartida e un horizonte vital máis libre e igualitario foi, por iso mesmo, masacrada e marxinada.

Nesta obra, produto de moitos anos de traballos e investigacións potenciados coa singradura do chamado Barco da Memoria (2006), o autor tentou, como acto de xustiza e tamén como modesta semente de futuro, recuperar, relacionar e interpretar con rigor e veracidade anacos da «memoria dos vencidos» para retornalos aos seus herdeiros e a toda a cidadanía.

Loita de clases e represión franquista no mar (1864-1939), cun estilo claro e conciso, ofrécelle ao lector todos os datos necesarios para entender a organización societaria dos mariñeiros galegos, dende o período anterior ao xurdimento do movemento obreiro ata a chegada da Guerra Civil e a posterior ditadura franquista.

http://www.nomesevoces.net/gl/post/presentacion-do-libro-loita-de-clases-e-represion-franquista-no-mar-1864-1939-de-dionisio-pereira/

Alexandra Cachafeiro Camiña

Na categoría Sen clasificar | Leave a comment

Logroño declara 2011 Año de la Memoria Histórica de las Víctimas de la Guerra Civil.

El Ayuntamiento de Logroño ha aprobado hoy por unanimidad, en un pleno extraordinario, declarar 2011 como «Año de la Memoria de las Víctimas Logroñesas del Golpe de Estado de 1936, la Guerra Civil y la Dictadura de Franco».

Esta declaración pretende ser «una muestra de reparación y reconocimiento personal a aquellos que perdieron su vida, sufrieron persecución o tuvieron que exiliarse por defender la democracia y la libertad».

Esta decisión sobre el año 2011 figura en una declaración institucional en relación a la Ley 52/2007 de Memoria Histórica, aprobada en el pleno, en la que también existe el compromiso de los tres Grupos Municipales -PSOE, PP y PR- de modificar el callejero logroñés en lo referente a la aplicación de esta norma cuando «hayan desaparecido los obstáculos coyunturales existentes en estos momentos».

El alcalde de Logroño, Tomás Santos, ha aludido a su compromiso personal, firme e inequívoco de modificar el callejero y cambiar el nombre de 17 calles que aluden a la época franquista cuando las circunstancias lo hagan posible, en referencia a la actual crisis económica.

Ha dicho que respeta todas las posiciones y aquellas que no están de acuerdo con esta decisión, pero también ha pedido que se reconozca el avance «importante» que se ha producido hoy en el pleno, con la aprobación por unanimidad de esa declaración institucional y de ocho acuerdos más que aluden a la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica.

Ello, ha indicado, es un paso importante en la recuperación de la memoria de Logroño, en la tarea de borrar las huellas del Golpe de Estado de 1936, de la «cruel» Guerra Civil y de la posterior dictadura franquista; y en la reparación y restauración de la dignidad de las víctimas de la represión franquista.

También ha hecho una llamada a «la conciencia colectiva porque nada está conseguido y lo que hoy nos parece un camino de rosas, de libertad y de democracia, en cualquier momento, espero y deseo de corazón que nunca jamás, pueden volver tiempos revueltos».

Entre los acuerdos aprobados hoy figura mantener la denominación de catorce calles, pero anular la justificación ideológica que dio lugar a su inclusión en el callejero, como Doce Ligero, Virgen del Pilar y Somosierra; y retirar los símbolos y rótulos de carácter antidemocrático que aún perviven en algunas calles, como Calvo Sotelo y Martín Ballesteros.

También se ha acordado revocar los acuerdos de concesión de las Medallas de Oro de la Ciudad a Francisco Franco, Emilio Mola Vidal, Jesús Cagigal Gutiérrez, Luis Martín Ballesteros, José María Fernández Ladreda, Alberto Martín Gamero, Jorge Vigón, José Elorza y Pilar Primo de Rivera.

Otro acuerdo alude a revocar los nombramientos como hijos adoptivos de Logroño de Jesús Cagigal Gutiérrez, Luis Martín Ballesteros, José María Fernández Ladreda, Alberto Martín Gamero, Juan Inerarity, Jorge Vigón y José Elorza.

El pleno ha decidido restaurar el mural que en 1937 realizaron los presos políticos del campo de concentración de la plaza de toros de Logroño, emplazarlo en el museo de la ciudad y realizar una réplica para instalarlo en la plaza Martínez Flamarique.

Erigir un memorial dedicado a las víctimas logroñesas del Golpe de Estado de 1936, Guerra Civil y Dictadura de Franco y dedicar el IV Curso de Verano Ciudad de Logroño de 2011 a la Memoria Histórica son otros de los acuerdos adoptados.

El concejal de Cultura, Carlos Navajas, ha resaltado la importancia de la reparación moral a las víctimas del ese periodo de la historia de España y ha insistido en el compromiso de cambiar el nombre de algunas calles vinculadas a la misma, aunque ahora no se hace por razones de «oportunidad».

El portavoz regionalista, Ángel Varea, ha considerado que el franquismo es una etapa «negra» de la historia española y ha resaltado el compromiso municipal de cambiar en un futuro el callejero en aquello que afecta a la Memoria Histórica.

La portavoz del Grupo Popular, Concepción Gamarra, ha abogado por mantener el espíritu de la transición, cree que no corresponde a los políticos intentar «reescribir» la historia de España y ha aludido a la responsabilidad de no reabrir heridas entre los logroñeses.

En el pleno también han intervenido el secretario general de UGT, Javier Granda; Pedro Aceña, en representación de la Federación de Asociaciones de Vecinos; y José Martín, por la Asociación La Barranca.

Los tres han abogado para que el pleno acordara hoy el cambio del nombre de 17 calles vinculados al golpe de estado de 1936, a la Guerra Civil y la dictadura franquista. EFE.


Na categoría Memoria Histórica | Leave a comment

Malas sementes. Monte do Castro (Vigo)


Malas sementes. Monte do Castro (Vigo)

Fotos tomadas na tarde do sábado día 5 de febreiro no monte do Casto en Vigo. Non necesitan máis explicación a que o autor nos manda.

A nós deixáronnos sen os nosos familiares, pero orgullosos deles.

Pero a eles quedáronlles as malas sementes, pois non teñen nin nunca tiveron corazón.

Saúde é República!!

«Aldraxe” á memoria histórica de Vigo tras outro “atentado fascista”

Só tres días despois de que uns descoñecidos pintaran símbolos fascistas na placa dedicada ás vítimas da Guerra Civil do cemiterio vigués de Pereiró, o monumento dedicado aos represaliados do monte público do Castro amenceu “aldraxado”, denunciou onte a Asociación Viguesa pola Memoria Histórica do 36.

“É indignante, é un atentado fascista e intolerable, xa que ademais de botarlle pintura negra á placa puxéronlle unhas flores e un cartel que dicía ‘Volveriamos a matalos se puidéramos”, sinalou Telmo Comesaña. Na súa opinión, estes actos vandálicos “están a ser perpetrados por unha banda organizada e non por xente do botellón”, xa que, aínda que é a primeira vez que este memorial é sabotado, “as do Alcabre e as do Marcote xa foron atacadas catro veces”, engadiu. A entidade prevé comunicarlle hoxe ao Concello de Vigo este “segundo ataque á memoria histórica de Vigo”.

Na categoría Sen clasificar | 1 Comentario

O discurso que quería reeducar a memoria


Unha ideoloxía, unha fe e un psiquiatra ao servizo da reeducación de España foron os instrumentos empregados polo franquismo para tentar cortar de raíz o mal da democracia e crear unha “raza pura” española. Había que comezar desde a base, evitando que as nais republicanas puidesen ensinarlles aos fillos uns valores que o réxime consideraba nefastos. O Estado encargouse de separalos, e para iso creou todo un aparato burocrático destinado a executar o que popularmente se coñece como o roubo de nenos dos 40, un tema pouco investigado e que volveu á actualidade cando algúns historiadores e asociacións recoñeceron naquela política as bases do secuestro de menores en hospitais españois denunciado pola Asociación Nacional de Afectados por Adopcións Irregulares (Anadir). O investigador catalán Ricard Vinyes, coautor de Los niños perdidos del franquismo e de varios traballos sobre os cárceres de mulleres, prefire, porén, falar de “deportacións” porque, explica, moitos dos fillos dos republicanos nunca foron adoptados por outras familias. O aparato estatal deseñou unha rede de trens para levalos a fogares do Auxilio Social e instrucións para buscalos nos cárceres, en hospicios franceses ou nas casas de familias republicanas.

O sustento ideolóxico deste proceso estaba no Instituto de Investigacións Psicolóxicas e baseábase nas investigacións no cárcere de mulleres de Málaga do psquiatra militar Antonio Vallejo-Nágera, que, entre outras cousas, defendía a relación entre o marxismo e a inferioridade mental ou que “a segregación destes suxeitos desde a infancia podería liberar á sociedade de praga tan terrible” para voltar á raza superior española, cuxo deterioro, polo seu fervor católico, atopaba nunha cuestión cultural: os procesos de democratización, e non en factores biolóxicos como os nazis.

“O Estado asumiu ese discurso e organizou a deportación dos nenos mediante distintos instrumentos”, explica o profesor de Historia Contemporánea da Universidade de Barcelona (UB). Unha das armas ás que recorreu foi o Padroado Central da Nosa Señora da Merced, dependente da Dirección Xeral de Prisións e que o investigador define como “a gran empresa da industria penitenciaria”. Xestionaba os corpos de traballo dos cárceres, os permisos e, ata que se creou a finais dos 40 o Padroado de San Pablo –específico para os nenos–, todo o relativo aos fillos da presas. Foi o órgano do que saíron instrucións executadas por funcionarios de prisións como a de facer formar as presas e arrebatarlles os fillos. “Iso era legal en 1940 porque os nenos de máis de tres anos non podían estar nos cárceres, pero moitos deles tiñan os dous pais recluídos sen que puidesen facer nada”, de xeito que os nenos acababan nun tren, continúa. O réxime sacáballelos ás familias “sen comunicar nada a ninguén”, explica Vinyes, que remarca que “para facer iso tiña que haber unha loxística porque mover un tren non é algo trivial”.

Tamén para a profesora da Universidade de Zaragoza, Ángela Cenarro, experta no Auxilio Social, a legalidade da época sustentaba estas prácticas. “O Estado tiña a tutela dos nenos cando cumprían catro anos porque debían saír do cárcere cando moitas nais quedaban presas alí”, afirma.

O destino deses cativos era a reeducación no Auxilio Social e en institucións eclesiásticas como as Ordes de Acollida, onde se facían sacerdotes. “Hai indicios de que houbese adopcións, pero non existe documentación”, aclara o historiador catalán.

A PROPAGANDA DOS CÁRCERES

Para sacarlles os menores ás familias republicanas o Estado apoiouse en varias fórmulas máis. En Redención, a única publicación que se permitía nos cárceres, había chamados ás nais para que os levasen ao Auxilio Social ou as Xuntas Locais e Provinciais. “Cando os ían buscar non llelos daban porque para recuperalos había condicións moi ríxidas como ser un bo patriota, un excelente católico ou estar no Movemento Nacional”, aclara Vinyes.

Porén, os tentáculos do nacionalcatolicismo e a Igrexa non só chegaron aos cárceres. En 1949, a documentación da Falanxe relata como se debía facer para raptar nenos republicanos aloxados en casas francesas de acollida, mentres que outra práctica habitual era a desenvolvida por asociacións relixiosas de seculares, como as Fillas de María, que ían aos domicilios dos presos que custodiaba o Padroado da Merced a levarlles ás familias o diñeiro do seu traballo. “Quedaban a latricar na casa porque unha folla de instrucións da época indicaba que tiñan que facer un informe de se había nenos e de se era importante sacalos do fogar”, explica o historiador da UB, que di que non se deben comparar estes casos cos de Arxentina porque a ditadura española foi cruel abondo: cando se desmantela o aparato de secuestros a partir dos 50, queda constancia do rapto de 12.000 nenos no 43. A cifra podería ser maior porque o Padroado de San Pablo xestionou ata 30.000 cativos.

http://www.xornal.com/artigo/2011/02/11/suplementos/contexto/discurso-queria-reeducar-memoria/2011021118242600659.html

Na categoría Sen clasificar | Leave a comment